miércoles, 10 de febrero de 2010

Décalogo para irse al otro barrio en Bcn Week


Este mes en Bcn Week dejo atrás Matar en Barcelona e inauguro una nueva sección: Irse al otro barrio.

Décalogo para irse al otro barrio by Jordi Corominas i Julián

Antes mataba en Barcelona, ahora me voy al otro barrio. Siento comunicaros la noticia y romper vuestro alborozo. Sigo en vida y no pretendo hablaros de crímenes ni funerales. Cerré mi despacho de historiador detectivesco y me dedico a pasear sin pasaporte. Cruzo fronteras urbanas, observo la minucia significante y abro la puerta de mi casa con la tranquilidad de quien ha aprehendido la calle, esa princesa infravalorada que la mayoría usáis para ir y venir, sin más. ¡Pues no, se acabó ese absurdo sambenito! Recorreremos Barcelona con otros ojos, pero para hacerlo debéis cumplir a rajatabla el decálogo que inaugura esta sección.

1.- Cualquier momento es bueno para irse al otro barrio: ¿Sales de trabajar? ¿Has quedado para tomar una birra? Sí, sé muy bien que existe el metro. Lucha contra la crisis y camina, mejorarás tu forma física y darás menos dinero a los que te toman el pelo. Por otro lado pasear es relajante y permite descubrir partes de tu entorno que sueles ignorar. No dejes que las prisas venzan el pulso. El reloj es un estorbo que blanquea tu muñeca.

2.- La linealidad es un cadáver aplatanado: La ciudad condal destaca por su magnífico y racional ensanche. En realidad la lógica moderna es una psicópata sin prejuicios, una gran aniquiladora del recoveco. Intenta fomentar la curva, penetra en los pasajes y guíate como un personaje que no sepa nada de lo que habrá a la vuelta de la esquina. Tu concepción espacial será envidiada por propios y extraños.

3.- Buen calzado y mejor actitud: La moda es un genocidio de cerebros. Pasa de tus tacones o tus zapatos que tanto molan a tu círculo social. Cálzate bien para sentir ligereza y emprende la ruta. Los recovecos no son meros desafíos del laberinto. Si de repente encuentras alguna situación interesante acércate y no rehúyas el envite. Una buena efeméride vale más que mil gafas de nerd.

4.- La normalidad es una quimera lobotomizada: Marx y Engels decían que todos somos iguales, y no les falta razón, sólo tendrían que haber precisado más su brillantez añadiendo que nadie es normal. Fíjate en tus semejantes mientras pasees. Si ejecutas tu sinfonía urbana con deleite y concreción notarás que las taras son una constante cíclica.

5.- Con la música a otra parte: La verdadera melodía la constituyen todos y cada uno de los sonidos urbanos. Deposita tu iPod en su bolsita. Las orejas también sirven para entender la realidad circundante.

6.- Mirar arriba es bueno, si te cae el cielo encima te pagamos un viaje a Londres:
Los caminantes raramente quieren esforzar su cuello. Levanta la cabeza. La tentación de bautizar nubes es una reminiscencia infantil, por eso la asociación española contra la tortículis recomienda maravillarse con balcones, ángulos, mosaicos, mujeres desnudas y ornitorrincos que residen en la parte superior que aleja tu mirada del punto fijo convencional.

7.- Piérdete y resucita: ¿Te has alejado demasiado de lo conocido? Ningún problema. Si te apuras mucho pregunta a los viandantes, aunque si puedes evitarlo saldrás ganando. Recuperar un camino es resucitar tu disco duro antes del atrevimiento.

8.- El suburbio es tu otro yo:
Guineueta, Sant Adrià, Can Tunis, Guinardó, Bon Pastor, nombres parecidos a Guadalajara, Zamora, Murcia o Albacete. Enclaves donde nunca irías salvo extrema obligación. Quítate eso de la cabeza y acciona tus pies.

9.- Distingue entre la noche y el día: Cuando hayas adquirido experiencia entenderás mis palabras. No es lo mismo, ya deberías saberlo, moverte por la urbe con sol o luna. El astro rey es amigo del bullicio laboral, la reina mora prefiere ocio y comportamientos escondidos aliados con el vacío que aspira, algo imposible, al silencio. Las dos cara de la misma moneda requieren atención y un juicio que comprenda su diferencia.

10.- El detalle es la joya de la corona: Ayer me senté en el bordillo del detalle y comprobé que su esencia nutre el infinito como un general consciente que el desdén ajeno es su plataforma para la victoria. Cambiemos las tornas.

Cumplid estos santos mandamientos. El mes que viene quiero muchos en el otro barrio, pisar es poder.


Ilustración: Nil Bartolozzi