miércoles, 5 de mayo de 2010

Poema Una noche


Una noche por Jordi Corominas i Julián


Resaca de Seven Up en lo sombrío
del Barbarela, tarde doble balompédica,
taumaturga de jaquecas, aroma y carcajada
del grupo en el ángulo del tabaco, maños,
catalanes y una falsa mujer franquista
enganchados a la diatriba Barcelona- Madrid.


Saltan las hipótesis, las críticas dan alas
a abracadabra y la zozobra de la elegancia
produce ficciones del césped, un azulgrana
yugoslavo con ataques psicóticos golpea
árbitros, rivales y espectadores, lucha
libre de la imaginación en vísperas
del salto Merengue en Zaragoza.

Entre partido y partido, salimos a dar
una vuelta, ahora existen tiendas
conceptuales en el barrio, robots
musicales y fotógrafas de lo efímero
juzgan nuestro descaro como pueblerino,
no saben que les tomamos el pelo
por ser tan caducos y tendenciosos.


El lance da para filosofía, el viejo
del número 7 marca y se lesiona, poco
le importa al Unamuno de la barra, abducido
por Morfeo de espaldas a la pantalla, máximo
emblema del aburrimiento blanco
que hoy viste de negro para avisarnos del funeral.

Patatas bravas, chat roulotte, pitido final
de traslado a dominios del caballo
del Ebro, rocín de probada amistad
en su cuchitril de cerveza, pizza y videojuego,
aplausos compartidos porque muchos desconocidos
son onanistas con un botón en el dedo
de la fugacidad lujuriosa, anónima y planetaria.


¿Vamos a la fiesta? Cumpleaños con la dama
de Elche, victorias amarillas en la alianza
del sótano sofocante, confirmémoslas a las cinco,
déjame cantar Something borracho en Almodóvar,
me esfumaré para mascar cemento, la jirafa
será la visión que me lleve a tus alturas.


Foto: JCJ