sábado, 1 de mayo de 2010

XXII Editores: Ana S. Pareja y Enric Cucurella
Por Jordi Corominas i Julián | Destacados | 15.04.10



Era inevitable. Ana S. Pareja y Enric Cucurella están armando el taco de tal manera con Alpha Decay, que resultaba imposible no incluirles en nuestro ciclo “XXII Editores” sobre el sector editorial independiente. Jordi Corominas i Julián será quien, en esta ocasión, haga las veces de interrogador.




Foto © Chus Sánchez


Cuatro de la tarde en Sarrià. El Ayuntamiento ha eliminado unas columnas al lado de la estación y me deprimo. Recuerdo cuando llegué por vez primera a la sede de Alpha Decay, hace ya más de un año. Todo era nuevo, el barrio y la colaboración, que prosperó en forma de la antología Matar en Barcelona, primer volumen de Héroes Modernos. Llamo al timbre, nadie responde y, de repente, una moto casi me atropella. Son Enric Cucurella y Ana S. Pareja, que llegan tres minutos tarde con una felicidad absoluta, desgarbados e iluminados por el sol tras una sesión de fotos. Tomamos café, subimos a la editorial, pajareamos un buen rato por culpa del dichoso e-mail y finalmente nos aposentamos en los sofás e iniciamos una charla a tres bandas amenizada por el humo de nuestros cigarrillos. Somos locomotoras.

A modo de test…

¿Cuándo decidisteis ser editores y por qué?

Enric Cucurella: Estuve trabajando como lector para la Agencia de Carmen Balcells durante cuatro años. Cuando pensé en dejar el trabajo en al agencia, Carmen propuso que montáramos juntos una pequeña editorial independiente.

Ana S. Pareja: Desde mis años de estudiante, siempre trabajé como freelance para muchas editoriales, haciendo labores de lectora editorial, correctora, traducciones, etcétera; así que de manera bastante natural, entré a formar parte del equipo de Melusina y acabé convirtiéndome en editora.

¿Cuál es el criterio principal de vuestro catálogo?

A.S.P.: Nuestro catálogo es un claro reflejo de nuestros gustos personales, pasado por el tamiz de cierta visión de lo que consideramos que puede atraer a un tipo de lector (que en el fondo somos nosotros mismos).

¿Primer libro publicado?

E.C.: La aparición de la sexualidad, de Arnold I. Davidson.

A.S.P.: El primero que considero verdaderamente de mi cosecha es Sexografías, de Gabriela Wiener aunque edité muchos otros previamente.

¿El libro más difícil? (de editar, de conseguir, de vender… interpretación libre).

A.S.P.: De editar: El libro invisible (no damos más pistas, yo os enteraréis a su debido tiempo).
De conseguir: Querido diario, nuestra novedad de mayo; con la broma, llevamos cuatro años intentando contratarlo y por fin lo hemos conseguido. Ha sido duro y muy rocambolesco, pero ha merecido la pena.

De vender: Uno de nuestros libros favoritos del catálogo, casi un libro de culto ahora: Introitus lapidis, del gran Jim Dodge. Enric lo leyó de un tirón en una noche de insomnio durante la Feria de Londres y quedó flipado. Luego no ha corrido la suerte que esperábamos. Lo relanzaremos en 2011 en Héroes Modernos, con nueva cubierta y nuevo título: Stone Junction. Esperamos que esta vez llegue de veras a los lectores. Es un libro excepcional.

¿Qué libro os hubiera gustado publicar y habeis tenido rechazar? (por estar ya editado, por problemas de derechos, por no encajar en vuestra colección…).

E.C.: El canto del pueblo judío asesinado, de Itsjok Katzenelson.

A.S.P.: Los imperdonables, de Cristina Campo. Un libro muy especial que nuestra admirada Valeria Bergalli publicará en breve en la editorial Minúscula.

¿Qué os impulsa a publicar un libro, además de verlo en vuestro catálogo?

A.S.P.: El entusiasmo. Si un libro nos vuelve locos, nos parece un deber moral darlo a conocer y difundirlo.

¿Qué os impide publicar un libro?

A.S.P.: Su carencia de bondades éticas y estéticas.

Por curiosidad: ¿Por cuántos correctores pasan vuestros libros?

A.S.P.: Tenemos una serie de correctores buenísimos en nómina: Juan Antonio Montiel, Javier Guerrero, Alicia Ferran, Ana Muñoz… Siempre hacemos una primera de estilo y una última de seguridad nosotros, y en algún momento del proceso, dejamos que estos grandes profesionales nos socorran.

¿Libro electrónico?

A.S.P.: Let´s see…

Confesad: Vais a una librería. ¿Recolocais tus libros en las mesas de novedades o en los estantes cuando no están bien visibles?

A.S.P.: No. Somos algo desgraciados. Lo máximo que hacemos es recogerlos del suelo si alguno se ha caído.




Imaginad: En unos años, debido al éxito de la editorial, te ofrecen formar parte de un grupo o venderla. ¿Qué hacéis?


E.C.: Sólo la venderíamos, por muchísimos millones, para lograr comprar DC Comics. (Actualmente, propiedad de Warner Brothers.) De tal forma, podría publicar lo que más me gusta leer, que como algunos de vosotros sabréis, son los cómics de Batman.

A.S.P.: A la inversa, nuestro objetivo a corto o medio plazo, es comprar el edificio Planeta.

Habladme del origen de la editorial.


Enric Cucurella: Fui lector durante 4 años en la agencia Carmen Balcells. Decidí marcharme y Carmen se asoció conmigo para fraguar Alpha Decay.

Y te uniste a Diana Zaforteza, ahora en Alfabia. ¿Cómo fue esa primera etapa de la editorial?

E.C.: Sacamos los cuentos completos de Saki, fueron un gran éxito y lanzamos la serie Alpha, Bet & Gimmel que pese a ser libros de filosofía tuvieron una más que buena acogida. También presentamos la colección Alfaneque, centrada en literatura subsahariana desde los años sesenta hasta nuestros días. Es una colección pionera en España que quiere afincarse en parte con las obras de Alain Mabanckou, Premio Renaudot 2006.

¿Qué línea queríais darle a la editorial?

E.C.: Nos definimos al principio como una editorial de contracultura. Alpha, Bet & Gimmel se definió como una serie de filosofía contracultural. Con la llegada de Ana y el estreno de Héroes Modernos lo contracultural pasó a Héroes Modernos, lo que hizo que Alpha, Bet& Gimmel derivara hacia una especialización cada vez mayor en filosofía hebrea.




Y con la llegada de Ana, la editorial evoluciona e introduce la narrativa en su catálogo.

E.C.: Sí, creamos Héroes Modernos y Alpha Mini, cápsulas literarias portátiles de lectura instantánea, una colección que tiene dos vertientes. En la más moderna Ana se dedica a descubrir nuevos talentos y en la clásica reproponemos grandes autores como Edgar Allan Poe, Heinrich Von Kleist o Joseph Conrad, entre otros, y apostamos por algunos autores oscurecidos para el gran público como Delmore Schwartz.




¿Enric decide más sobre los clásicos y tú más sobre manuscritos actuales?

Ana S. Pareja: Sí. Enric es filósofo de formación, es especialista en esos temas y gestiona más los textos relacionados con sus intereses. Los míos se orientan más hacia la narrativa contemporánea y autores españoles. Me gusta escarbar en la superficie y descubrir nuevos talentos, ver qué está pasando con la gente joven. En Héroes Modernos ambos nos repartimos la tarea, aunque quizá yo tengo más peso porque así lo consensuamos en su momento.

¿Y en literatura norteamericana?

A.S.P.: Cuando nos conocimos hicimos una lista de unos 40 ó 50 títulos que nos gustaban en ese momento. De ese elenco sacamos parte del catálogo de Héroes Modernos y también de los Minis.

Otro tema que va surgiendo en todas las entrevistas es el de las portadas. ¿Cómo lo enfocáis?

A.S.P.: Conocí a Javier Arce hace tres años. Me gustaba mucho su página web, el hombre que comía diccionarios, y otros proyectos suyos que fui descubriendo; considero que es una persona con un gusto exquisito; al mismo tiempo, tiene una cabeza bastante loca. Cuando empezamos con Héroes Modernos el planteamiento fue rodearnos de gente joven que estuviera en nuestra sintonía, que hiciera cosas interesantes y que estuviera empezando en este mundillo, un poco como nosotros. Queríamos crear una plantilla de colaboradores y darles una plataforma para mostrar su trabajo y su talento.

E.C.: Héroes Modernos es una serie que nace con ánimo corrosivo y vocación punk (risas).

Reconozco que me obsesiona el tema de las portadas, más que nada porque creo que muchas editoriales independientes las valoran para ser reconocibles para el gran público. ¿Es ésa vuestra intención?

A.S.P.: El momento de lectura se inicia una vez el lector fija su vista en la cubierta del libro en la mesa de novedades de la librería. Eso ya de alguna manera sienta un precedente de cómo la persona leerá el libro y con que predisposición. Si una portada es atractiva, vistosa, colorida, transmite energía e ideas que nos gustan seguramente lograremos que la lectura sea distinta, lo cual para nosotros es muy importante.

Que simbolice lo que es el libro…


A.S.P.: No sólo eso, también el espíritu de la colección y la editorial.

E.C.: Lo que es curioso en este sentido es el logo de Héroes Modernos, que es un insecto. Soy coleccionista de libros y entre ellos colecciono libros de insectos. Hay un debate sobre si Gregor Samsa era una cucaracha o un escarabajo, pero eso ya lo resolverá Javier Tomeo. La influencia de nuestro nuevo logo es muy variada, va desde Christian Dior hasta Kafka. Está Penguin que es un pingüino. Nosotros somos un insecto y en un futuro cada libro tendrá un insecto distinto, también en los colofones.

A.S.P.: Por otra parte intentamos arriesgar un poco con el amarillo en la contraportada, pastillas y logo, era un poco bestia. En relación a las portadas nos gusta que se note el trabajo artesanal, no sólo la labor de diseño, pues hay bastante trabajo manual e ilustraciones de Javier.

¿Queréis destacar algún aspecto más del diseño?

A.S.P.: El diseñador originario de las colecciones de Alpha Decay es Norbert Denkel, considerado como uno de los mejores tipógrafos del mundo. Diseñó todas las cajas de todas las colecciones y eligió la tipo de las tripas y las cubiertas de las colecciones antiguas.

E.C.: La tipografía de Norbert Denkel se nota mucho y ha permitido mantener una unidad en las colecciones de Alpha Decay, es una especie de vínculo que enlaza lo clásico con lo moderno.

¿Y estos elementos configuran la continuidad entre las dos etapas de la editorial?

A.S.P.: Claro, la esencia inicial se mantiene, quizá lo que ha cambiado es la manera de mostrar la editorial, el escaparate: las cubiertas, el modo en que hacemos la promoción de los libros, el tipo de personas a las que les enviamos los libros. Nos hemos abierto más a blogs, publicaciones underground y revistas de tendencias, algo que con las antiguas colecciones no era tan plausible.

¿Y creéis que mandar los libros a estos medios es más efectivo que enviarlo a la prensa generalista?

A.S.P.: También reciben nuestras novedades. Hace medio año contratamos a nuestra jefa de prensa, Claudia Cucchiarato, que hace un trabajo ejemplar y por su manera de ser nos aporta serenidad y calma porque es menos alocada que nosotros. Ella conoce bien los suplementos culturales y la prensa general y quizá nosotros vamos más hacia medios menos ortodoxos, lo cual es perfecto porque así conseguimos un equilibrio muy necesario.

Ir hacia lo que consideráis está abriendo una brecha que diferencia las editoriales en España.

A.S.P.: Se dice que el catálogo de una editorial es la biografía de un editor, pero creemos que esa biografía no es sólo el catálogo, sino los lugares en los que aparecen impactos sobre la editorial.

¿Os rinde más el blog o el papel?

A.S.P.: Es pronto para saberlo. Creo que dice más el nombre de la persona que firma, gente con prestigio. La primera reseña española de Las teorías salvajes de Pola Oloixarac la escribió Vicente Luis Mora para su blog y desde que apareció muchos medios se interesaron en el libro. Los periodistas culturales de toda la vida se asoman a los blogs y a las revistas literarias de la red para recabar informaciones y novedades.

Además el ingreso de Ana en la editorial coincidió bastante con el boom de los blogs como alternativa. Contadme un poco cómo nació Héroes Modernos.

A.S.P.: Enric y yo nos conocimos en la fiesta de presentación de Odio Barcelona (Melusina) y empezamos a hablar de una posible colección que hermanara a las editoriales en las que trabajábamos. Quedamos más, descubrimos que teníamos muchas afinidades y al final decidimos que el único modo de colaborar bien era mediante un trabajo diario mano a mano, ocho horas juntos y moviéndonos. Hasta hicimos un pacto de sangre antes de entrar en un bingo en el que sellamos nuestro pacto con una partida en la que Enric casi venció, le faltó un solo número para que nos tocase. Fue un buen augurio.

E.C.: Tal como están las editoriales, casi mejor dedicarse al bingo que a la edición.

¿Y cual es la aspiración editorial de Héroes Modernos en cuanto a títulos y contenidos?

A.S.P.: Publicamos los libros que nos gustan y que nos apasionan, eso que creemos que pueden gustar a gente parecida a nosotros.

E.C.: Y los títulos se deciden por consenso. Si uno de los dos lo rechaza, no entra.

Por lo que dices seguramente el lector de vuestros libros tiene una edad determinada, pongamos entre veinte y cuarenta y cinco años.

A.S.P.: Hay muchas editoriales emergentes, y es probable que ese sector generacional se sirva de este sector editorial. Sí, puede ser que haya un target determinado.

¿Y cómo promocionáis los libros? Lo digo más a nivel de vender imagen editorial.

A.S.P.: Siempre intentamos transmitir una actitud muy entusiasta y muy positiva con todo lo relacionado con la editorial, desde el encarte de prensa, pasando por las presentaciones y hasta con el tipo de eventos que organizamos, como las presentaciones de Matar en Barcelona con conciertos de Antonio Luque hasta la más reciente fiesta de presentación de Wanted Lovers, las cartas de amor de Bonnie & Clyde, fiestas divertidas y descalabradas, quitando rigor y seriedad a todo el asunto.

Y eso a nivel español es un cambio importante.

A.S.P.: Sí, empezó con las fiestas de Odio Barcelona y la dedicada a Aleister Crowley, el día de los muertos, con todo el mundo vestido de negro, Enric pinchando música dark, techno de Detroit, algo más divertido, lúdico y desenfadado. Nos lo podemos permitir porque publicamos pocos títulos al año, doce grandes y seis pequeños, por lo que cada mes nos centramos en un libro; por ejemplo el mes pasado lo dedicamos a Las teorías salvajes y el resultado ha sido muy bueno, ya vamos por la tercera edición. Así se puede mimar bien cada libro.

Y eso se duplica con los Minis, que siempre van de dos en dos.

A.S.P.: Sí, queremos que sean siempre parejas bien avenidas. Por ejemplo, ahora en abril sacamos el libro de Luna Miguel y Antonio J. Rodríguez, Exhumación, y la antología de jóvenes poetas españoles Poesía en mutación. Aquí entra en juego otro factor importante. Nos gusta trabajar con nuestros amigos, con gente que nos cae bien y que toleramos intelectualmente.

E.C.: Y tienen su propia casa para dormir en la editorial.

A.S.P.: Nos gusta pensar la editorial un poco como una pequeña sociedad secreta y mágica, siguiendo el espíritu de Jim Dodge en Introitus Lapidis, que es casi nuestro libro favorito del catálogo.

Al salir los Minis de dos en dos casi se tendría que recomendar al lector comprar ambos de golpe.

A.S.P.: Me gusta mucho poner juntos todos los títulos de Alpha Mini, con colores más vivos y eléctricos para los jóvenes y tonos más suaves y pastel para los clásicos, es bonito ver esa gama.

Los volúmenes de Edgar Allan Poe y Joseph Conrad estaban interrelacionados entre sí, los Minis que salen al mismo tiempo son vasos comunicantes.

A.S.P.: A veces por la velocidad de las cosas y el caos de nuestro ritmo parece increíble que exista armonía, pero existe un azar controlado y los Minis son un buen ejemplo de cómo en realidad existe un orden y un criterio en la coherencia. Lo mismo ocurre con los diseños.

Antes decías que los libros que edita uno son su biografía, y esto puede observarse en la evolución de los títulos publicados, no hay un cambio brusco de un libro y otro.

E.C.: También es un reflejo de las personas que trabajamos en la editorial, tanto Ana como yo somos un poco caóticos y excéntricos, pero al mismo tiempo muy racionales y con un pensamiento analítico muy organizado. Creo que las colecciones lo reflejan. Hay una parte de locura en la superficie, pero otra parte interior muy meditada y racional.




Cambios editoriales, mercado, futuro

¿Cómo veis el cambio en el mercado editorial español?

A.S.P.: Me recuerda a la eclosión del indie en España. Antes tocaba comprar discos de importación. De repente las discográficas entendieron que debían importar esos vinilos y todo cambió.

¿Podríamos compararlo con la revolución de Anagrama a principios de los setenta, publicando títulos impensables cinco años antes?

A.S.P.: Herralde publicaba a Deleuze casi al mismo tiempo que se publicaba en Francia, se trata de tener la fuerza y el tesón para poder cambiar las cosas.

Herralde lo hizo en su momento, pero quizá en nuestro tiempo toca acercar una nueva cultura joven al público español.

A.S.P.: También eso ocurre, y eso siempre se olvida, entre comillas muchas de estas nuevas editoriales nacen sin ánimo de lucro. Los editores independientes no piensan habitualmente en el rédito de los libros sino en su calidad e importancia. Todos esos libros que las majors no editan porque no son rentables los cogen las editoriales independientes y avivan el mercado con títulos diferentes, poco convencionales.

E.C.: En la época inicial de Herralde había censura en España, las obras que editaba eran contraculturales en sentido político. Ahora él ha acuñado un nuevo término, ya no hay censura, pero existe la censura del mercado y todas las editoriales independientes nos vemos censuradas por el mercado.

Veo un problema en lo contracultural, porque todo el mundo quiere serlo…


E.C.: Cuando empezamos con Alpha Decay no estaba de moda, el código era diferente.

A.S.P.: Hay una frase que me gusta mucho:. “Si tienes que preguntar donde está el underground nunca lo encontrarás”. Es absurdo decir que publicas literatura underground, porque una vez editas el libro deja de serlo. De todos modos nos gusta promover esa idea, lo cual es importante y ridículo.

¿Una actitud?

A.S.P.: No nos gusta aburrirnos cuando trabajamos, tampoco queremos que nuestros libros sean aburridos. Quizá en los detalles, en cómo cuidamos los libros esté la diferencia. No podemos hacerlo tanto como otras, pero al ser independientes podemos fijarnos más en los detalles, y eso hace mejor al libro. El demonio está en los detalles (en el sentido que se recoge de Aphex Twin, no se lo atribuyas a nadie más).

E.C.: Me gusta que le quites a Alpha Decay el sambenito de contracultural. Estoy de acuerdo en que es un término mal utilizado, hay que matizarlo mucho.

Cambiando radicalmente de tercio. ¿Qué criterio usáis con los autores españoles?

A.S.P.: Al principio sólo queríamos autores entre treinta y treinta y cinco años que me gustasen mucho. Ahora lo estamos encarrilando más hacia noveles, gente en estado casi embrionario, que al publicar prosa por vez primera en una editorial independiente pero visible asientan las bases de su carrera literaria.

Y cuando publicáis a un autor joven, ¿queréis que tengan continuidad en la editorial o sólo que colaboren puntualmente?

A.S.P.: Hay muchos editores obsesionados con el hallazgo y la permanencia. Me gusta más encontrarlo y luego que vuele libre, porque cada experiencia con cada libro y autor es muy enriquecedora. Vivir eso te pone a mil, y si cada año puedo repetirlo con personas diferentes es una gozada. Ganas amigos. Además hay muchos autores que enfocan sus carreras de manera mercantilista y quieren saltar de las independientes a las majors. Si ellos ganan dinero, lo que es totalmente comprensible, y es bueno para ellos, es bueno para mí.

E.C.: Los minis son los singles y los grandes son los maxis o los LP’s.

Los minis como una guardería y Héroes modernos para autores consolidados.

E.C.: Sí, pero también se produce el fenómeno inverso, autores que en algún momento se pasan a las independientes de manera puntual, ahora sucederá con nosotros y una novela breve de Javier Calvo.

¿Y Héroes Modernos siempre será prosa clásica, novela y relato?


E.C.: No nos cerramos a ningún tipo de género. Habrá de todo. Sacamos las cartas de Bonnie & Clyde, ahora sacaremos novela gráfica con Estar con una mujer, también publicaremos un ensayo, La conquista de lo cool, de Thomas Frank, que trata rigurosamente sobre cómo se fragua la noción de lo cool en Estados Unidos. En los minis también habrá novedades en ese sentido.

No hay que cerrarse al formato clásico de toda la vida.


E.C.: No hay que ponerse cortapisas. Libertad absoluta. No hay fronteras. Así también es más sorprendente, el lector nunca sabe lo que se va a encontrar, y eso es bueno.

¿Hay buen feedback con los lectores?

E.C.: Es bueno, hay comunicación, ya sea por Facebook, ya sea por correo, y cada vez será mejor porque sólo estamos arrancando y lo que vendrá es muy bueno.

(…)

A Enric le gustan los faceless, los que no tienen Facebook. Hablamos un poco más y nos damos cuenta de la urgencia de pulsar el stop e irnos cada uno por su lado, así lo exigen nuestras agendas ministeriales.