lunes, 8 de marzo de 2010

Nieva, poema de lunes anómalo en Barcelona



Viendo la nieve me salió este poema escrito en diez minutos, espero que os guste.


Nieva por Jordi Corominas i Julián


Cuando era pequeño,
los copos del cielo
argüían perfectas excusas
para salir a la calle
y dar sentido
al juego del aire.


Muñecos, bolas, sonrisas
y
recuerdos paternos,
infancia como clave,
volvemos a ser niños
porque amamos
la anomalía.

Secuestrado en mi habitación,
la matemática que tengo en mente
da música al balcón,
plano picado de pasos marcados
en repetitivos asfaltos que pierden
tono para adquirir magia.


Ahora, maligno y adulto,
veo lavabos en bares,
bolsas de supermercado
reducidas al transporte
farináceo junto al facineroso
equipo merengue, pesadilla
mediática judeo masónica
que invade Barcelona
desde el trueno
antes del crepúsculo.


Mañana será otro día

2 comentarios:

claudia apablaza dijo...

me gusta!
sobre todo: recuerdos paternos.

Jordi dijo...

gracias claudia! ¿qué haces con máscara?¿Te volviste loopoética?