viernes, 3 de septiembre de 2010

Poema "La vida privada de Jordi Hurtado" en Calidoscopio


La vida privada de Jordi Hurtado

Jordi Hurtado no ha muerto,
lo encontré de vacaciones bronceando
A Jim Morrison en Marina d’Or.

Aprovechaban su palidez para trazar
en la tumbona mapas de leyenda urbana,
acertijos de la desaparición,
pábulo en la jerigonza, tramas en el sepulcro
donde los gusanos sucumben huelgas de hambre.

Son los verdugos del balneario, organizan cursos
y autos- da- fé para el imserso, atusan su mito
Con el fuego de la barbacoa dominical
en el andamio de la ciudad sin nombre, cenizas,
plástico indocumentado de la corrupción.

Su despedida es un billete para vuestra especulación,
dinamitan certificados de defunción, artificio de cotilleo,
Venus grotesca del aburrimiento.

Ambos comercian con vuestra autopsia,
vida que con tanta descarga extravió sus episodios.

Jordi Hurtado no ha muerto,
lo encontré de vacaciones bronceando
a Jim Morrison en Marina d’Or.


Este poema pertenece al poemario Oceanografías