viernes, 1 de julio de 2011

Encuesta sobre la edición independiente (VIII): Adolfo López Chocarro, librero


Encuesta sobre la nueva edición independiente (VIII): Adolfo López Chocarro, librero
Por J. Corominas i Julián y J. A. Muñoz | Destacados | 26.06.11


Adolfo López Chocarro (Donostia, 1975) fue lector apasionado antes que librero, incluso antes que todo lo demás. Entró por las costuras y de rebote al mundo de la librería, hace ya casi una década, en una de las de más solera de su Donostia natal, Zubieta, desde la que intenta ser un modesto difusor cultural, apasionar con los buenos libros. Peleando entre los estantes, y desde su activa tribuna facebookera, intenta ser escaparate y adalid de las nuevas editoriales independientes.

Impacto

¿Cómo valoras el fenómeno de las nuevas editoriales independientes?


Apasionante, y apasionado, como lector y librero creo que no solo era necesaria nuevas sabia y maneras, sino que mirando al horizonte de sucesos –siempre tan negro-, posiblemente, este sea el camino, o no será, al menos en lo que se refiere al formato tradicional/objeto libro, y a las nuevas formas de creación y promoción de la literatura.

¿Hasta qué punto crees que la irrupción de estas editoriales ha afectado al mercado del libro?


De momento más que a nivel de ventas, estas editoriales lo que están removiendo es la forma de editar, de mimarlos, y especialmente las nuevas posibilidades de promocionar los libros, de llegar a los lectores, el impacto del nuevo editor-artesano freelance 2.0, como hablaremos más adelante.

El “pastel”, en cuanto a ventas, distribución y presencia en librerías, ¿está más repartido?

Con cifras y los pies en la tierra (como solemos estar los libreros en la pelea callejera de pescar lectores), creo que de momento, a nivel general, están abriendo brechas, asaltando los grandes caladeros, pero su visibilidad y peso es escasa aún, salvo en contados casos –destacar el boom de Impedimenta- que van abriendo puertas y espacios; a nivel de ventas, todavía el pastel se lo comen otros. Pero 3, 2, 1… subiendo.

En nuestra librería, y cadena, está claro que si se apuesta por la gran calidad, y por este tipo de editoriales, como hace años que llevamos haciendo, la venta de las independientes empieza a tomar posiciones muy cercanas en muchos casos a los grandes grupos. No todo está en un laissez faire: de hecho nosotros, en el Día del Libro, no tenemos grandes best-sellers, sino una venta de racimo: a cada lector lo suyo, no el mismo pienso para todos. Y creo que el tiempo juega a su favor, están haciendo muy bien las cosas, un espíritu y esfuerzo más que interesante: apasionante y esperanzador.

Editores

¿Percibes una transformación en el modelo de editor, que haya hecho que se conviertan en “promotores”?


Como apuntaba Matías Néspolo en una entrevista anterior, el choque está entre las grandes empresas editoriales que trabajan con cifras y el mainstream que más calienta, sin importárteles el objeto a “calzar” al lector y con inercias difíciles de cambiar, y estos nuevos hombre-orquesta, una nueva forma de volver al hacer artesanal, al mimo, a la importancia de un catálogo coherente. Una vuelta al origen del editor de raza, nada nuevo, pero con las posibilidades del nuevo arma poderosa, que ha trastocado todo: la web 2.0, con sus redes sociales, la comunicación directa y libre; esta es una de las claves del cambio, la mayor facilidad de posicionamiento, la creación de comunidades-fans; y claro, que nacen en un sector de pertinaz y perenne sequía, y en tiempos de crisis total, así que o nadas rápido o te hundes.

No puedo dejar la oportunidad de remarcar aquí que me gusta mucho el ambiente de camaradería entre estos nuevos editores a la hora de trabajar y de promocionarse, ese “buen-rollismo” que existe, que yo siempre comparo con la cocina vasca, generando unas fuerzas de apoyo a los recién llegados, y de reposicionamiento a las más antiguas, que es digno de alabar, y que creo que puede y debe crear escuela, pues beneficia a todos. Chapeau.

Autores

Los nuevos autores, ¿lo tienen más fácil para publicar, con estas nuevas editoriales?

Creo que estas editoriales deberían ser receptivas a nuevas voces, hacer cantera y ser filtro, todo sea dicho. Difícil equilibrio entre los clásicos o lo ya exitoso a nivel internacional, y las nuevas voces locales-nacionales a explotar y promocionar, la apuesta siempre peligrosa, aceptando aquí la postura crítica de Sergio Gaspar (editor de DVD), que viene hace tiempo señalando que no se arriesga lo suficiente. De todos modos, creo que en los catálogos de las últimas hornadas de independientes, una vez situadas, empiezan a tener sus apuestas, señalando especialmente a Alpha Decay –amamantadora de lobeznos-, Libros del Silencio o Periférica.

Abro un aparte para señalar un efecto importante en el repunte y puertas que se han abierto a los autores de cuentos, al relato breve, que muchas de estas editoriales han incorporado sin complejos a sus catálogos, con Páginas de Espuma o Menoscuarto a la cabeza de las apuestas breves. Aquí sí ha habido un cambio radical, y hay nuevas perspectivas y posibilidades, esta vez muy serias, para asentar definitivamente el cuento en nuestro país.

¿Qué opinas de la proliferación de escritores innovadores que aparecen en los medios? ¿Estamos realmente ante una cantera de futuros clásicos o se nos está vendiendo humo?

Estamos inmersos en la cultura del boom mediático, del éxito de la noche a la mañana, del todo vale, de la levedad… Creo que los andamiajes de las campañas de marketing duran lo que tarda la nueva y rápida crítica en catarlos, ya no es tan fácil el “engaño”, hay que afinar más.

En general, se explotan demasiado pronto las posibilidades de los autores, no hay tanto recorrido y cuajo como hace unos años. De todos modos, creo que la gran mayoría de los supuestos “innnovadores” no han innovado ni en las tipografías que cantan sus alabanzas. El panorama lo veo algo frío, vendiendo el mismo pescado con distintos nombres, pero con algunas voces más que interesantes que parecen sacar la cabeza dentro de este desmadre after-postmoderno. De momento humo negro, poca fumata bianca.

Relación editor-autor

¿Ves difícil que los nuevos editores establezcan pactos duraderos con sus autores?


Que levante la mano el que juraría hoy, que mañana no se dejará tentar por el “poderoso caballero”. Creo que sí que hay un cierto nuevo ambiente, querer hacer por otros cauces, de crear sinergias a mantener, al menos dentro de un tipo de edición-editorial independiente. Pero me temo que, como de momento los escritores, traductores, ilustradores, etc. son humanos, la tentación vive arriba. Complicado cuando el éxito llama a tu puerta con una chequera caliente, aunque normalmente muchos saben que volverán cual hijos pródigos. Difícil.

Clásicos

¿Cómo valoras la tendencia de los nuevos sellos de recuperar obras libres de derechos o nunca publicadas?

Pues yo como librero y amante de los clásicos, estoy encantado, a que negarlo. Algunos critican estas prácticas –por poco originales y vender duros a pesetas-, pero creo que si algo valoramos los libreros y el lector exquisito, es el valor añadido que aportan estas ediciones: primero en las nuevas y exquisitas traducciones; en los prólogos y demás apartados complementarios o críticos; los acabados físicos, cuidados “a la antigua”; y en las ilustraciones, ese nuevo campo que tanto se está explorando, no ya como un mero compas del texto, sino como juegos artísticos que imprimen, junto a la traducción, una nueva mirada de estas nuestras generaciones, ese conversar necesario con los eternos, a los que además se fomenta entre los recién llegados. Destaquemos ediciones como Nórdica, Impedimenta, Nevsky Prospects, Zorro Rojo… que juegan a bailar con los grandes, seduciéndoles con las viejas artimañas de la erótica del libro, del bien hecho.

Librerías

¿Observas una predisposición, por parte del librero tradicional, para destacar los libros de estas editoriales y promocionarlos?


Ay, me gustaría decir que todos mis compañeros son igual de entusiastas que yo con estas nuevas editoriales, muchos los son, ya casi legión, al menos en las librerías independientes o más literarias, pero me temo que si bien están empezando a estar asentadas en casi todas las plazas, la batalla no ha hecho sino comenzar. Además añado que creo que la tendencia es a que crezcan exponencialmente: los caminos de las librerías tradicionales, su futuro corre parejo a estas nuevas editoriales, como explicaré más adelante.

Pero claro, seamos honestos, parece mucho más fácil bailar con la más guapa, con la música de moda, y no tener que esforzarte en lo distinto. Podríamos utilizar el símil entre un vendedor de gran superficie y la tienda de delicatessen: qué fácil colocar lo que toca, lo de temporada, y no tener que atender a cada cliente como un lector en su unicidad, entablar conversación, sufrir por buscar “su” libro y aportarle una ruta y una calidad lectora siempre superior en cada venta. Hace falta gente preparada para este tipo de editorial, con años y pasión, y este sector es tan ingrato…

Por cerrar, creo que en cierta manera las librerías más literarias, y las nuevas experiencias que han ido apareciendo –el exponente es Tipos Infames, en Madrid-, tienden a buscar las sinergias, a ser complementarios, a remar todos (editoriales-distribuidoras, librerías-bibliotecas) en la misma dirección, con nuevas ideas y nuevos conceptos de edición, comunicación y promoción, especialmente en luchar por una edición y literatura de verdadera calidad, más personal, humana y artesanal, sin trampas, a ser verdaderos agentes culturales. En esas estamos algunos.

Crítica

¿Hasta qué punto crees que tantas nuevas editoriales han afectado al panorama crítico en nuestro país?


Aunque siguen muy anquilosados en inercias e intereses creados, en viejas prácticas, solo hay que ver la importancia que muchas de estas editoriales toman en los viejos medios, copados en más dela mitad de sus reseñas y especiales por estas obras. Creo que hay ganas por apoyarlas, que están felices de estas ráfagas nuevas, pero hay mucho cortesano miedoso y también, es cierto, poco crítico feroz, que filtre como dios manda, y ordene todo lo que se está fraguando. La crítica en este país es o demasiado seria e interesada o muy baladí, hace falta más equilibrio, calidad, altura de miras y libertad.

¿Qué peso estimas que tiene en estos momentos la crítica en el entorno digital? (blog, webs…).

Creo que la nueva sociedad de la comunicación se tragará los medios efímeros como la prensa, tarde o temprano, me duele decirlo –soy un romántico-, pero es así; así que ya pueden ir buscando asiento los implicados. El crecimiento de blogs, webs, publicaciones digitales, grupos en redes sociales, etc. ha sido brutal, pero hay mucho desorden y poca fiabilidad –algo que sí aportan los medios tradicionales; teóricamente claro-, pero todo irá buscando su sitio, y ya hay puntales visibles de la nueva crítica –sin ir más lejos esta revista RdL-; pero sigo sin saber hasta qué punto “marcan tendencia” o no. En las redes sociales sí que tienen gran influencia muchos críticos, grupos y libreros, pero creo que sigue mandando el crítico de toda la vida, el que tiene palestra en la prensa “dominical”. Aún.

Gustos personales

De los nuevos sellos, ¿cuáles han sido los que más te han gustado o sorprendido?


Uy, esta pregunta, que poco me gusta, destacar unos, olvidar otros, duele, puedo parecer como un receptor de premio dando gracias infinitas a tantos… pero vamos allá.

Sin duda, de las nuevas hordas doradas de editores, no puede dejar de destacar a Sajalín, con un catálogo que no dispara nunca sin bala, sencillo en diseño y potente en contenidos; Alfabia ha tocado cielo con el Llibreter, que juega con nuevas voces nacionales, y arriesga con joyas internacionales, catálogo exquisito; me encanta el estilo y la valentía de Alpha Decay con sus cachorros, o la de Nevsky Prospects, editando solo rusos –rusófilo yo, nunca le estaremos suficientemente agradecidos por sus rescates-; Libros del Silencio es equilibrada, apuesta segura si buscas calidad, y está arriesgando en llamar a la cantera de voces patrias; o como la nueva Contraseña, que rehabitan clásicos con un cariño especial. Tantos otros: Ático de los Libros, Gallo Nero, Capitán Swing, Blackie Books con sus libros-objeto y su vitalidad en las redes…

Pero no puedo olvidar al grupo Contexto, con 5 años a sus espaldas, con las obras de arte de Enrique Redel en Impedimenta, los rescates siempre solventes de Nórdica y sus ilustrados, la perfecta y serena Libros del Asteroide, o la más equilibrada y valiente en combinar viejas y nuevas voces, Periférica, que Julián Rodríguez, con un nuevo look, ha ganado un billete al Olimpo libresco.

Promoción


¿Has notado que la presencia de los nuevos sellos haya provocado un cambio en el modo de promoción del resto de editoriales?

Sin duda. Los grandes grupos seguirán pescando con las mismas redes, mismos mass-media, campañas, pero saben que es en las redes donde se empieza a cortar el bacalao para según que libros, han visto el potencial, y la rentabilidad que le sacan los pequeños. El problema es si estas moles pueden adecuarse a la agilidad y nivel de empatía y cercanía que manejan estas editoriales independientes, su humanidad, la que reclama el nuevo internauta; está por ver, e incluso para depende que edición, ni quieren entrar en estas tramas, juegan en otras ligas, con otro tipos de lectores. No nos engañemos, todavía el impacto de estas nuevas promociones es mínimo, recluidas a redes sociales y grupos de poca proyección general, y a un tipo de edición de un nivel medio y más bien alto, alejado del lector bestsellero.

Pero como antes apunté, el tiempo corre a favor de las nuevas editoriales. A mi sin duda me tienen ganado a la causa, y creo que el nuevo modelo de comunicación y promoción del libro acorde con el famoso 2.0, es el más depurado, porque se produce ese salto bello entre la promoción y la creación de comunidades, afinidades-cuasi amistad, verdadera empatía entre editor-lector, que lleva añadido el movimiento “fan”. Todo ello ha traído no solo frescura y nuevos bríos, sino unas posibilidades de comunicación y suma de esfuerzos con las distribuidoras y librerías en la difusión de sus trabajos -fascinantes y creadoras de sinergias fantásticas-, y un inmejorable posicionamiento ante el lector, más honesto y humano, impensable hace unos años.

Futuro


¿Crees que hay mercado para la cantidad de libros y editoriales existentes? ¿Podrán sobrevivir todas las nuevas empresas?

Maldita y necesaria selección natural, es así. Todos sabemos cómo es este mundo editorial, nadie viene a hacerse rico en las independientes, saben que salvo la satisfacción de su pasión y vocación, que se verá repleta, el resto será esfuerzo titánico y poca recompensa, y eso hará extinguirse a muchas, por agotamiento.

Pero también apunto, porque lo siento así –o quiero creerlo-, que en estas editoriales independientes, en las artesanales, está el futuro del libro –como formato-; sí, mucho más que en los grandes grupos tradicionales: las nuevas tendencias de la sociedad de la tecnología, y las líneas base de niveles de lectura, llevan a que los nuevos formatos en eBook se metan en espirales parecidas al sector musical o cinematográfico, y que los best-seller sean carne de pirateo o de descarga barata y olvido. Con ello, supongo que en unos años habrá un cambio en la idea de negocio, al menos del negocio de este tipo de libros de gran público, y estas macro editoriales tiendan a perder peso.

En cambio, los viciosos de la erótica del libro como fetiche, como objeto cultural adoraticio, sabemos que en aportar nuevas calidades al perfecto formato tradicional (¿se nota mucho que soy librero?), tanto desde el lado artesanal, de sus contenidos (traducciones, estudios, notas, ilustraciones…), de promoción (presentaciones especiales más cercanas y participativas con combinaciones de distintas artes, booktrailers, bandas sonoras, acciones en las redes sociales), como especialmente en la creación de estas comunidades de lectores fieles, que viven el proceso incluso de escritura, el de la edición y promoción, y que como fans se implican y crean un potencial de difusión y fidelización impagable, está el futuro de verdad, el de la Literatura, la llama creo que la tienen en sus manos estas editoriales independientes, las portadoras del fuego prometeico, del alma libresca, del futuro del libro.