sábado, 25 de diciembre de 2010

Vida y opiniones de Juan Mal-herido en Culturalia




De la edición y la crítica arriesgada: Vida y opiniones de Juan Mal-herido por Jean Martin du Bruit

El mercado editorial español se ha acostumbrado a una crítica que canta loas y raramente opina con criterio. Todo es bueno, y las nuevas generaciones se han cansado de hojear los suplementos culturales de los periódicos, páginas perfumadas de soporífera neutralidad para consolidar el poder de unos pocos. Internet ha cambiado el panorama y las revistas digitales se han convertido en cantera de jóvenes reseñadores que siguen un estilo tradicional con más mala leche, sin miedo a decir verdades cuando así corresponde. Su creciente aumento de visitas invita a pensar que estamos ante una apuesta segura que los lectores prefieren por cuestiones de criterio e independencia. Este estilo de crítica tiene su contrapartida radical en los blogs, donde el ego y el no depender de una idea colectiva causan estragos y permiten un viva la virgen que tiene su máxima expresión en Juan Mal-Herido, anónimo internauta de quien Melusina, con una edición al cuidado de Alberto Olmos, ha editado una selección de sus mejores textos. Su blog nació hace un lustro y desde entonces ha ido acumulando un buen número de fieles que disfrutan con su afilada pluma, ajena a cualquier premisa del mundillo, nimiedad para el kamikaze madrileño que lanza sus comentarios contra cualquier barco sin importar su categoría, puede ser grande o pequeño, innovador o ecléctico, brillante o mediocre. No se preocupen. Mal-herido, con guión Vilamatiano, tiene sus dardos preparados en un ritual atendido por sus fieles. Quien escribe tiene ciertas sospechas sobre la identidad del terrorista del seudónimo(ndlr: la reseña fue escrita antes de desvelarse lo obvio: Alberto Olmos), aunque lo trascendente es juzgar si su obra merece ser leída por el gran público. La respuesta es afirmativa al tratarse de formas contemporáneas que basan su popularidad en el extremo. Las víctimas son múltiples y pocos se salvan. Cercas queda retratado como uno más de tantos que nos machacan con la cantinela de la Historia reciente. Marías es grande y agota por ser consciente de su genio. Los italianos son mediocres y sobrevalorados. ¿Qué decir de Zweig? Maestro de vida fácil, cura de panegírico en el burdel del pasado. Salinger es un listo y los mitos caen por la dinámica de vender una construcción con demasiadas falacias desde el impacto. Las jóvenes promesas son nulas, marketing de alta escuela. Muy bien Mal-herido, comparto algunos de tus pareceres, pero en otros creo detectar el tan manido recurso de atacar con contundencia para provocar habladurías y más entradas en el blog. No esperen que defina al autor como cobarde, no lo es en absoluto, pues su máscara es una armadura válida en un universo de animales feroces, dispuestos a destruir cualquier cuerpo que atente contra su líquida integridad. El mérito de Melusina es tener el coraje de presentar estas reseñas, con lo que la editorial barcelonesa juega el doble rol de aceptar las miserias del mundillo y plantear, si bien esta reflexión debería extenderse a todos los formatos de la blogosfera, que hay vida más allá de Babelia o El cultural.

Vida y opiniones de Juan Mal-herido, Barcelona, Melusina, 2010

Edición al cuidado de Alberto Olmos

ISBN 978-84-96614-94-9