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lunes, 17 de octubre de 2011

1004, prólogo de Albert Lladó a la suite del negro de Banyoles para Loopoesía(s), publicado en Revista de Letras




1004, un texto de Albert Lladó
Por Albert Lladó | Destacados | 12.10.11


En estos versos, el poeta y el historiador – los dos monstruos de una cabeza que hay en Jordi Corominas i Julián – serpentean combinando narratividad e iconografía. De la ciencia al colonialismo, del olvido a una reivindicación que se convierte en otra humillación más. Y sumando.




El caso del negro de Banyoles es una metáfora sobre quiénes somos como sociedad, y cómo nos gustaría vernos cuando miramos al espejo común. La identidad, a través de ocultar, bajo la alfombra de los actos, nuestras indecencias.

El poema es una épica inversa, sin héroes, y con muchos Sísifo(s) que arrastran, como condena, la pesada roca de pertenecer a ese artificio llamado exotismo. La sal tártara y el arsénico en polvo son instrumentos que convierten al cadáver en una escultura, un monumento de aquellos que se creen que el mundo es un zoológico y, ellos, unos niños que pueden divertirse con el globo terráqueo.

El juguete – “de pasarela”, nos dirá Corominas – está hecho de paja, de metal y clavos, con una columna de madera y alambres. Es un Frankestein en formato bosquimano, con taparrabos y pedestales.

Decíamos que “El negro de Banyoles”, con todos sus saltos y malabarismos líricos, es narrativo, porque bien podría tratarse de un relato o un micro-ensayo. De 1830 a la actualidad, de ir viajando como feria de circo, a quedarse en la huella de una imagen en movimiento, abandonada, con el silencio de un video mudo. Aquí está el núcleo de la trama, el desarrollo, y un desenlace con todas las potenciales conclusiones.

El antiguo soldado lleva ojos de cristal, donde se reflejan el ansia de civilización y progreso, sin cuestionarse que la rapidez también puede ser una huida, aunque sea hacia delante. Un “catalán aficionado a los dardos” dispara para buscar el mejor regalo, tesoro de un universo desconocido.

Todos los lagos quieren su monstruo, su bicho, su esoterismo. Los metemos en casillas – en este caso, la 1004 – y ya podemos exponerlo. Los museos han de mostrar, enseñar, ofrecer conquistas. Sean las que sean. Y Corominas disecciona este ejemplo como un tótem que sólo pudo convertirse en tabú tarde, y mal.

La elegía – silenciosa, pero clara y definida – llega al clímax en 1992. Barcelona se hace bonita, y el diseño nos diseña nuestros paseos, nuestras vidas sin putas tristes, y construye una ciudad sin ciudadanos. El tour como un “ismo” más, con todos sus dogmatismos y hogueras. El fascismo quema libros en las hogueras. El diseño las dibuja en plástico ardiendo.

El bosquimano, cansado, aguanta en la trastienda. Va escuchando los gritos de unos y de otros, esperando que un camión de mercancía, sucio y destartalado, se lo lleve de nuevo a un entierro que, entre todos, han considerado “digno”.

Acto seguido, la pieza de Corominas cobra un ritmo inesperado, con un diálogo dadaísta entre una tal Cristina y su interlocutor, en el que el sinsentido se enfrenta a una tradición con olor a “pocilga inconciente”. La “tolerancia” como escudo, y no como arma. “El malestar que os carcome”, grita.

El discurso del poeta, pues, disecciona – como el taxidermista responsable de los restos del que fue habitante de Botswana – la vergüenza histórica. Una tibia, y el racismo. Un peroné, y los prejuicios. Un fémur, y la lejía que limpia las conciencias, sin dejar mancha, ni olor.

El final del poema de Jordi Corominas y Julián se sitúa en la actualidad, donde el fútbol es el antídoto. Un gol por la escuadra, “y el futuro no tiene ayer”. Los ídolos, los caramelos y las cucarachas de un mismo futuro que, si no se recuerda – y mejor si se hace desde la estética, como en este caso – vuelven al mismo terreno de juego. El menos re-creativo.

[Prólogo a la suite "El negro de Banyoles", del libro Loopoesía(s) (Descrito Ediciones), de Jordi Corominas i Julián].

Albert Lladó
www.albertllado.com

jueves, 13 de octubre de 2011

Publicación de Loopoesía(s) en Descrito Ediciones


Nos complace informarles del lanzamiento en formato ePub del poemario Loopoesía(s), de Jordi Corominas i Julián, noveno título de la colección Poesía de nuestra editorial, DESCRITO EDICIONES.

En la primavera de 2008 Jordi Corominas i Julián terminó Paseos simultáneos, suite de 136 poemas en los que intentó captar la totalidad de una jornada. La idea de engarzar fragmentos para que cobraran unidad es una parte importante de su obra, y las Loopoesía(s) de este volumen dan buena fe de ello. De lo extenso quiso pasar a lo concreto en piezas más cortas que en su esencia pudieran aunar experimentación formal y un cuerpo ideológico sólido.

La primera criatura nacida de este empeño fueron Las nocheviejas del Patriarca, delirante suite que prosigue el concepto de moverse con los versos hacia confines inexplorados. Más tarde Corominas decidió musicarla, y así nació su proyecto performático Loopoesía, que cada año se renueva con nuevas suites, como si el poeta fuera un grupo de música y sus creaciones una nueva colección de canciones. Loopoesía(s) engloba toda su labor de 2008 a 2011, del atrevimiento urbano de Los jugadores de ajedrez de plaza Catalunya a la feroz crítica que supone el poemario dedicado al Negro de Banyoles, símbolo de la ceguera y la hipocresía del mundo contemporáneo.

Cada una de las seis suites del volumen viene introducida por un poeta o narrador. Fernando Clemot prologa el conjunto a quien secundan con las introducciones a las suites Albert Lladó, Natalia Zarco, Laia López Manrique, Juan Vico, Álex Chico y Rebeca Yanke.

Loopoesía(s) es un libro arriesgado, el compendio de una apuesta anómala que rehuye lo efímero y desde la vanguardia quiere incitar a la reflexión y al inconformismo, un grito rebelde que dé a la poesía nuevos bríos en nuestro tiempo átono y dormido.