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martes, 28 de octubre de 2014

Sábado 1 de noviembre, Loopoesía en el Chilango Andaluz



Este fin de semana Loopoesía cerrará su agitado 2014 en el Festival Chilango Andaluz. Es un honor para nosotros cerrar este evento que se mueve entre dos continentes. Lo haremos en Sevilla el sábado 1 de noviembre, día de todos los santos.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Martes 23, 21 horas: Loopoesía en Nollegiu



Este martes 23 Loopoesía cierra sus shows barceloneses de 2014. Lo haremos en Nollegiu, la librería de Xavi Vidal, aunque más correctamente sería decir que lo haremos en su calle, que es la de la Amistad, pues el show será al aire libre casi para rendir homenaje al poemario que lo articula.


Como es comprensible la entrada es gratuita y esperamos que os paséis porque la adrenalina de la calle hace que todo sea muy diferente y con una energía más que especial.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Viernes 12, 19h30 minutos: Loopoesía en Fnac Triangle



Tras un breve parón vacacional Loopoesía vuelve a la carga este viernes en Fnac Triangle, donde repite visita por tercer año consecutivo. Ofreceremos el show basado en el poemario Al Aire Libre en una de las últimas actuaciones barcelonesas del año.


Loopoesía 2014 en Fnac Triangle

Viernes 12 de septiembre, 19h30 minutos

Pl Catalunya 4

Entrada gratuita

martes, 22 de julio de 2014

Jueves 24, 19h30 minutos: Loopoesía en el Jardín del Olokuti



Este jueves Loopoesía vuelve a los escenarios para abrir y clausurar el verano, y lo hará de manera especial con un show en el jardín del Olokuti, lugar que es un viejo amigo del proyecto, espacio donde nos sentimos como en casa y podemos ofrecer un espectáculo más que nunca al aire libre y con elementos que convierten la velada en verdaderamente especial.


Loopoesía en el Jardín del Olokuti

Jueves 24, 19h30 minutos

C/ Asturies 38 ( Metro Fontana)

Entrada gratuita

domingo, 22 de junio de 2014

Jueves 26, 20 horas: Loopoesía en el Monty Ambigu de A Coruña



El año pasado Loopoesía vivió uno de los mejores momentos de su lustro de existencia en el Festival Coruña Mayúscula, donde fuimos recibidos a lo grande y tratados de maravilla. Es por eso que este 2014 nos hacía ilusión volver a la ciudad gallega, y así lo haremos el jueves 26, día de nuestra actuación, a partir de las 20 horas, en el Monty Ambigú, situado en la plaza del Papagayo. La entrada es gratuita y prometemos responder al calor que siempre hemos sentido en A Coruña.

jueves, 22 de mayo de 2014

Viernes 23 y sábado 24: Recital y Loopoesía en Valencia



Este fin de semana Loopoesía se traslada a Valencia y lo hace por partida doble. El viernes 23 a las ocho de la tarde llegará el turno de un recital en la librería Bartleby, en el número 50 de la calle Cádiz. Al día siguiente, sábado 24, a las 19h30 nos trasladaremos a escasos metros, concretamente al número 22 de la calle Dènia, para interpretar Loopoesía en Slaughter house. Los dos eventos son gratuitos.


viernes, 9 de mayo de 2014

Viernes 16, 19 horas: Fiesta de quinto aniversario de Loopoesía en Fnac Callao



Después de celebrar sus cinco años de existencia en Barcelona Loopoesía se traslada a Madrid, concretamente a Fnac Callao, que desde 2011 acoge nuestros shows en la capital. La cita será el viernes 16 a las 19 horas. Esperamos que la acogida sea tan buena como siempre, o mejor.


Loopoesia 2014 en Fnac Callao

Viernes 16, 19 horas

Calle Preciados 28

Entrada gratuita


martes, 6 de mayo de 2014

Entrevista de Marina Sanmartín sobre Loopoesía y otros asuntos

06 May 2014

Jordi Corominas: "No hacemos lo que podemos"

Escrito por: Marina Sanmartin el 06 May 2014 - URL Permanente
El viernes 16 de mayo, Loopoesía aterriza de nuevo en Fnac Callao
El 18 de mayo de 1917, en plena Primera Guerra Mundial, se estrenó ‘Parade’ en el Théâtre du Châtelet de París. Era viernes, exactamente el mismo día de la semana en que, casi un siglo después, me encontré con Jordi Corominas en la entrada del CaixaFórum de Madrid.
Lo que voy a contar sucedió hace ya algún tiempo.
El ajetreo del Paseo del Prado fluía a nuestros pies y un sol imprevisto contrastaba con el tabardo marinero de Jordi, oscuro con el pespunte de los ojales rojo. El poeta estaba contento. Llevaba un suéter de cuello alto de color azul y soltó la maleta para abrazarme. En ella guardaba todos los instrumentos y las baratijas extrañas, imprescindibles para el show Loopoético de esa misma tarde, convertido sin duda y casi por casualidad en uno de sus objetivos vitales; pero en ese momento dejar que cayeran al suelo no le importó, porque (y esto es muy importante) por encima de todo de lo que estamos hablando aquí es de una exótica e indestructible relación de afecto, que ha crecido sola en el bosque, sin más riego que el de la lluvia y sin más cuidados que el de los ariscos animales salvajes.
Somos amigos, Jordi y yo. Con muy pocos hombres me siento tan cómoda.
Y aquella mañana bromeamos con la idea de hacer mutis por el foro y no presentemos al espectáculo: el estreno madrileño de Loopoesía 2014, ‘Al aire libre’.
La ciudad nos engulló sin hacer demasiado ruido. Contribuimos a componer su música con nuestros pasos hacia la plaza del Matute, donde nos instalamos en la terraza de siempre, pedimos el vino de siempre, y en medio de una paz ficticia, propia de día laborable, encendí la grabadora. He aquí lo primero que le pregunté:

Aunque Loopoesía acaba de cumplir cinco años y eso es mucho tiempo, seguro que te acuerdas. Me interesan dos momentos claves de esta historia: ¿Cómo surgió el primer show y cuándo te diste cuenta de que tu fidelidad al proyecto iba para largo?
Loopoesía nació de una manera muy tonta. En julio de 2008 terminé el poema ‘Las Nocheviejas del patriarca’… todavía me sé algunos versos de memoria. Quedó bastante bien y quise ponerle música. La experiencia, el escribirlo, me había hecho darme cuenta de que me encontraba en un punto de inflexión, no podía continuar como hasta entonces con mi literatura. Había descubierto que con la poesía podía aspirar, acercarme, a la idea imposible de captar la realidad. Tener conciencia de esa imposibilidad fue la causa de que empezara a escuchar más música y de que le propusiera a Neill Higgins crear la banda sonora del poema. Aceptó en febrero de 2009 y a partir de ahí empezamos a bromear sobre lo que queríamos: máscaras, gritos, gomina… el espíritu dadá que aún hoy pervive en Loopoesía se apoderó de nosotros. El 14 de marzo de ese mismo año hicimos el primer show y lo pasamos en grande.
Yo soy Isabel la católica, yo soy George Harrison”, gritábamos... Espíritu dadá que Loopoesía no ha perdido.
Corominas se ríe, se sorprende de sus propias afirmaciones y nos llegan las croquetas que habíamos pedido. Luego también nos interrumpirá un improvisado cantante de flamenco; y un vendedor de rosas... y cada una de las piezas encajara sorprendentemente.
Enseguida comprendí -insistirá en esta idea varias veces a lo largo de la conversación- que quería acercar la poesía a la gente, hacerla próxima a los que habitualmente no la leen; experimentar con formatos distintos, restándole solemnidad al asunto… un objetivo que exigía de Loopoesía que fuera universal y no se limitara a Madrid y a Barcelona”.
¿Has tenido momentos de bajón?
Claro que los he tenido, sobre todo en Barcelona, pero Loopoesía nunca ha sido para mí una obligación. Escribir en Castellano me ha cerrado puertas de organismos institucionales catalanes, que desconocen por completo la propuesta. Por ejemplo, nunca me han invitado al festival Barcelona Poesía y, sin embargo, he ido a Chile, a Roma... el catalán es mi lengua materna y lo utilizo para escribir una poesía más íntima, pero para esto no, el idioma no debe limitar el recorrido de la performance loopoética.
¿Consideras la posibilidad de incluir a alguien más en el show?
De momento no. Loopoesía es el proyecto en el que me siento más yo. Sé que, por la puesta en escena, parece un espectáculo de equipo, pero en realidad detrás de Loopoesía sólo estoy yo para las imágenes, yo para escribir el texto, yo para las mezclas... Me gustaría aprender a componer música, pero no tengo tiempo. Si encontrara un grupo capaz de captar mis instrucciones, lo que quiero… quién sabe… De enero a agosto pienso el poema. Como los policías que van recogiendo las claves del crimen, voy tomando notas, guardándome sensaciones; y en agosto me siento a escribir. En Navidad defino el resto: la música y las proyecciones.
¿Qué hay de nuevo en ‘Al aire libre’ con respecto a las ediciones anteriores de Loopoesía?
La estructura es diferente, hay una división muy clara en cinco partes; mi capacidad interpretativa, que va ganando con los años; y el hecho de que, aunque la poesía es un arte antiguo, que no se renueva, he intentado incorporar de una manera coherente a la representación lo que hay en ella al alcance de todo el mundo.
¿Por qué la gente no lee poesía?
La gente le tiene pavor. Lo que se ve de la poesía, lo que se muestra, son un sinfín de tópicos y de temas manidos, que no conectan con nuestro tiempo.
¿Qué poetas te gustan?
Eliot, Papasseit, Apollinaire, la poesía de vanguardia... En Chile, donde tuve ocasión de comprobar que los niños chilenos están mucho mejor preparados que los españoles, di un taller de poesía y un chaval me preguntó por un antecedente de Loopoesía. Me hizo pensar; y descubrí que lo hay: en 1917, Jean Cocteau tuvo la idea de un ballet, 'Parade' con decorados de Picasso y música de Satie; el proyecto multidisciplinar de un grupo de genios que fue de bolos por toda Europa. Me siento muy hermanado con Cocteau; me gusta la idea de fundir la literatura con otros campos de manera natural.
Aunque eso no significa, comparto con él, que el poemario, publicado como las ediciones anterirores por Versos & Reversos, no se defienda por sí solo. Podemos leerlo en casa, sin nadie alrededor, y tendrá sentido; pero si asistimos a su puesta en escena conoceremos, como Jordi dice, “su forma pública”, que marca la diferencia.
Tengo una idea desde niño el lector puede dar la vuelta a la propuesta del autor. Ningún poema es de lectura única. Los poemas no son absolutos, dejan pistas y toda interpretación es justa”.-continúa-
Loopoesía entronca con la realidad. ¿La poesía puede y debe hablar de los temas que salen en los periódicos?
Los poemas se escriben con vocación de permanencia, quiero que quien lea mis versos dentro de diez años le encuentre sentido. Este año el tema central de Loopoesía es la pasividad. Por muchas proclamas, mucho Twitter y mucho Facebook a los que recurramos, al final todo el mundo está en su casa. Ratzinger es uno de los protagonistas del poemario porque es el único que ha sido el único capaz de dimitir. En la Iglesia hacía más de 800 años que esto no pasaba. Han dicho de Ratzinger que era nazi cuando no lo era. Lo han denigrado. Estuvo en las juventudes hitlerianas porque le tocaba por edad.
Le pregunto si estamos cerca de otra revolución de octubre y, recurriendo a su formación de historiador, me hace ver que la historia es un proceso, “y nosotros confundimos el salir a la calle un día con la revolución, que en realidad es como un poema o una relación de amor, se construye con cariño y con los años”.
Dice:“Creo que en general nos faltan huevos”. 
Loopoesía es revolucionaria a su manera. Y en esta ocasión habla de esa gran mayoría que se cree activa y no lo es. No hacemos lo que podemos. Nos han manipulado con una facilidad increíble. Todo el mundo se cree el mejor. Todos juzgan porque creen que ellos harían cualquier cosa mejor; un ejemplo muy claro han sido las críticas al falso documental de Évole sobre el 23F. Vivimos en una época de neurosis, presidida por una falsa satisfacción. Loopoesía va contra esa clase de fachadas.
¿Jordi Corominas hace lo que puede?
Lo intenta, aunque no está muy satisfecho de sí mismo, porque siempre se puede hacer más. En la Guerra Civil Española, un escritor iba a ir al frente con un fusil y alguien lo paró para que se quedara en la retaguardia escribiendo.
He salido a la calle, tal vez no lo suficiente; pero mi función es denunciar los hechos a partir del arte. Eso sí, Loopesía no es sólo un producto de la crisis.
Escuchándole saltar de un tema a otro, riéndome con él, pienso que la entrevista también va fluyendo como uno de sus poemas, caótica e interminable, pero con nada que se pueda suprimir, porque todo lo que dice es interesante y se ordena a partir de un curioso sentido.
Mucha gente que no conoce Loopoesía se atreve a criticarla; y eso que acaba de cumplir cinco años, lo que para nuestra época es todo un éxito, algo muy bestia. Estoy orgulloso de que me asocien con ella, aunque soy muchas más cosas, pero no tengo prisa”.
¿Todo lo que haces te gusta?
Sí. La gente me pregunta por qué no escribo otra novela... Ya la escribiré. La novela española actual está sobrevalorada. Hay algunas muy buenas, pero las redes sociales han conseguido que nuestra literatura sé mire demasiado el ombligo; aunque, por otro lado, las redes han permitido que los autores jóvenes nos conozcamos todos.
Hay que aceptar que la literatura, por desgracia, hoy en día es irrelevante.
¿Qué hacen bien y mal los autores de nuestra generación?
Pertenecemos a una generación muy maltratada, aunque nos entendemos muy bien. Los nacidos entre el 75 y el 80 no hemos hecho demasiado ruido: Repila, Navarro, Martín Giráldez, Serrano Larraz, Sergio del Molino... es una generación con un sentido del trabajo que se identifica con el camino que hay que seguir después de la crisis: constancia frente a hamburguesas del McDonalds. Hay en ella más solidez y honestidad que en la obra de otras generaciones. La nuestra es la generación tapada.
Pero el éxito inmediato no equivale al éxito real... para nada. Creo que de aquí a diez años no nos acordaremos de más de un cinco por ciento de las novelas actuales.
Ya po el tercer vino, me dice que es fundamental mantener la independencia y no traicionarse a sí mismo.
Cuando terminé 2014, Loopoesía habrá visitado al menos diez ciudades españolas; y también Roma, México y Chile. Cualquier proyecto literario que pretenda aspirar a la plenitud no debe tener nacionalidad. Ponerle fronteras a la literatura es ponérselo aún más difícil.
Como diría Jordi, apagamos la grabadora.
Y seguimos.